¡La mente humana es un órgano tan complejo Que a veces pasa por situaciones difíciles que no tienen explicación! La ciencia siempre ha tratado de buscarle solución a todo lo que aqueja al humano.

Hay días mejores que otros, a veces nos sentimos más productivos, y otras veces pensamos que no podremos lograr nada de lo que nos proponemos. Quédate hasta el final y comenta.

Hay que tener muy en cuenta una cosa, el hecho de que una persona pueda tener todo completamente resuelto en la vida, no la hace completamente feliz, puede estar pasando por situaciones de tristeza interna.

Es ese tipo de tristeza en la que no nos explicamos el porqué está sucediendo, si creemos que todo va también en nuestra vida no tendríamos que estar tristes, pero aun así, sucede.

Esto puede deberse a muchos factores o causas, pero en esta oportunidad te traemos los 3 más influyentes que pueden estar causando esa tristeza que nadie puede explicarte. Tómalos en cuenta y erradica de tu vida la tristeza para siempre.

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1. Factores externos

Una nutrición incorrecta puede ser uno de los motivos. Ocurre en esos casos en que seguimos dietas extremas donde dejamos de ingerir los nutrientes que nuestro organismo precisa.

Una nutrición baja en proteínas, en vitaminas, en minerales como el hierro, el magnesio o bien el fósforo, pueden provocar el debilitamiento de muchas funciones básicas.

Cuando el organismo no está bien nutrido el ánimo degenera y nos sentimos enclenques. Hay que tenerlo en consideración.

Otro factor es la depresión estacional, por el hecho de que el tiempo nos afecta. Cuando llega el invierno con menos horas de luz, más lluvias y humedad, bastantes personas se ven perjudicadas por esa tristeza que no se puede explicar.

2. Factores internos

Muestras tristeza que no tiene explicación, en primera instancia, has de saber que a nivel inquieto, padecemos una bajada radical de neurotransmisores como la noradrenalina y serotonina en el cerebro.

Se debe, evidentemente, a factores externos. Factores personales. Indudablemente lo más frecuente. La tristeza no llega de súbito sin razón alguna, tiene un origen.

Podemos llevar una vida normal cuando, de improviso, comenzamos a apreciar ciertos signos extraños: cefaleas, cansancio, enfermedades como muchos constipados o bien gripe.

Nuestro sistema inmunitario está debilitándose y padecemos lo que lleva por nombre una somatización. O sea, nuestro cuerpo reacciona frente a las preocupaciones de nuestra mente

3. Motivos

La tristeza que suponemos “aparece de modo inesperado”, siempre y en toda circunstancia responde a una razón.

Nuestro cuerpo va a ser el primero en darnos la señal de alarma para informarnos de que tenemos que detenernos. Y meditar, en examinar qué ha ocurrido…en aclarar qué te preocupa verdaderamente.

A veces nos negamos a nosotros mismos la existencia de tales inconvenientes pues no podemos detenernos: existen muchas obligaciones, el trabajo, los pequeños, tu pareja.