¡Hola mi amigo! Muchas veces he escuchado que solo aquellos que están «realmente locos, pueden ver más allá de lo que se muestra», y esto, es precisamente lo que ha sucedido en la historia que he traído para ti.

Su protagonista es Huang Dafa, un hombre que, a pesar de ser llamado un desequilibrado, tuvo la tenacidad de cumplir el sueño de llevar agua a su aldea, aunque esto le llevo ¡36 años!. Mira su historia. Quédate hasta el final y comenta.

¡Huang Dafa es todo lo que significa entregarse a un sueño!

Fuente: Bles.com

Cuando Huang tuvo la idea de construir un canal de más de 10 metros desde la montañas de su pueblo para acabar con la sequía, todo el mundo le tomó como un tonto, incluso hubieron personas que se rieron de él.

Sin embargo, aunque nadie creía que esto podría resultar y que era una idea descabellada, él se mantuvo firme. Muy en el fondo sabía que, cuando tienes una una gran visión, no todos pueden notarla.

Por ello, su determinación creció más, y se mantuvo firme contra todo lo que decían, comenzando así el proyecto:

Sin el apoyo logístico y con poco conocimiento, Huang empezó el camino hacia su sueño; sin embargo, los fallos cada vez se hacían más presentes, y la falta de conocimiento de él y sus ayudantes le condenaron.

Pero si antes no se había rendido, ahora menos lo haría, por lo que Huang decidió dar un paso fundamental: Estudiar Ingeniería. Así lo hizo, y al volver ya tenía un plan bien estructurado.

Ya en las montañas comenzaron a construir los canales de irrigación.

Fuente: Bles.com

El proyecto de Huang era totalmente ambicioso, de hecho, él, en conjunto con sus ayudantes, debía dormir muy arriba de la montaña para poder dedicarse 100% al trabajo.

Esto le costó muchas cosas, como por ejemplo el hecho de que se perdiera el funeral de su hija y un nieto, los cuales perecieron mientras él seguía tratando de conseguir su ansiada meta.

¡Pasaron 36 años desde que comenzó, pero finalmente lo logró!

Fuente: Bles.com

Al final Huang Dafa tuvo su ansiado premio, ya el canal de 10 kilómetros fue terminado, y hoy por hoy está abasteciendo a más de 1200 personas en su aldea y a otras tres cercanas.

Con esto, él y sus ayudantes no solo llevaron agua a su pueblo, Guizhou, en China, sino que lograron tener su propio sistema eléctrico y crear un sistema que le permite cultivar su propio arroz.

Hoy, aquellos que le dijeron loco, están muy arrepentidos y le agradecen mucho que no se haya rendido. Ahora mismo, Huang es considerado un héroe en su ciudad.

Después de conocer su historia, podemos llegar a una conclusión: Siempre debemos creer en los sueños. No importa si no te creen o se burlan de ti; tú confía y ten fe. Al final lo verás manifestado. ¡Esa es la clave campeón!

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(Y.F)

Fuente: bles.com/nation.com