¡Hola! Dicen que la dificultad siempre es del tamaño del valor de la persona a la cual se le presente, por ello, considero que el chico de la siguiente historia, es precisamente un ejemplo de grandeza y de voluntad.

Él se llama Ángel Gabriel, y pesar de tener solo 8 años, tiene una sorprendente historia de vida que te impactará. Todo los que la conocen han llorado, hoy tú podrás verla también. Quédate hasta el final y comenta.

Ángel Gabriel Mallqui es un niño de 8 años de edad, el cual no tiene brazos ni piernas:

Fuente: Univisión.com

Nacer en esta condición no ha sido culpa de Ángel, aun así, antes de llenarse de rencor y remordimientos, este chico ha batallado por salir adelante cada día, sin importar las limitaciones que sufre.

Lamentablemente para él, sus padres no pueden cubrir el costo de las prótesis que le ayudarían a moverse mejor, pero esto no lo ha detenido para vivir haciendo las mismas cosas que otros.

Religiosamente asiste a la escuela y lucha por ser el mejor mientras pueda:

Ciertamente Angelito tiene limitaciones físicas que otros no, pero esto no ha sido ha obstáculo para jugar, alimentarse por sí mismo y estudiar, siendo entre todos, uno de los mejores estudiantes de su escuela.

Obviamente su vida no ha sido la más fácil, ya que lo han rechazado y ha tenido que sufrir la intolerancia de muchos. Sin embargo, lo único que él quiere para estas personas son cosas buenas.

Angelito nunca olvida los consejos de su madre:

“Mi mamá me dice que nunca agache la mirada, que nunca me rinda”, refiere el pequeño.

Quizá este consejo ha sido uno de los más importantes para este chico, pues aparte de su malformación también sufre de problemas de lenguaje, los cuales empezó a superar gracias a algunos tratamientos.

Fuente: Remenberthu.com

Al principio no fue fácil para él y mucho menos para su familia, pero sus ganas de luchar le ayudaron a que su aprendizaje fuera más rápido, dejando sorprendidos a todas las personas que le rodean.

Hoy, él es un ejemplo para cada una de las personas que le conocen, y se ha transformando en una luz para su familia. Cada día les impulsa para que no se rindan y sigan adelante por sus sueños:

“Hagan como yo, nunca agachen la mirada, siempre arriba, por más que sean diferentes -yo también soy diferente-, pero nunca agacho la cabeza”, concluye el pequeño luchador.

Fuente: Viralnews.com

Personalmente, conocer la historia de Ángel ha cambiado mi vida, y estoy seguro que ahora sucederá lo mismo con la tuya. Espero que te haya gustado esta gran lección de superación.

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(YF)

Fuente: univision.com