¡Hola! Ser niño sin dudas es una de las etapas más maravillosas que todos tenemos, o eso es lo que algunos piensan. Sin embargo, hay que entender que no para todos es igual, ya que existen chicos que realmente no la pasan bien.

Uno de estos casos es el de Wang Fuman, un niño que antes de estar como otros queriendo jugar y divertirse, ha tenido que luchar para poder emprender y salir adelante. Su historia y lo que hizo te sorprenderá. Quédate hasta el final y comenta.

Wang era un niño que estaba viviendo una particular situación familiar:

Fuente: medium.com

Este niño de solo 8 años había tenido que sufrir la partida de su madre a muy temprana edad, aparte de ello, su padre no estaba a su lado debido a que trabajaba en una ciudad lejana. Por esto, quien se encargaba de él era su abuela.

Vivir con ella implicó que estuviera más lejos de su escuela, por lo que cada día tenía que caminar un aproximado de 4,5 kilómetros. Esto lo hacía debido a que su hogar en la localidad de Zhaotong, no contaba con transporte que lo trasladara.

Lo particular de su caso, eran las temperaturas gélidas a la que tenía que exponerse durante la hora y media de caminata: 

El grado de responsabilidad de Wang era muy alto, por ello, jamás se le veía faltar aunque fuera un día muy lluvioso o muy caluroso; las condiciones climáticas jamás fueron un impedimento para que él asistiera a educarse.

Fuente: pi-news.net

Sin embargo, un día fue diferente, y su estado al llegar a clases llamó mucho la atención a su maestro. Wang había llegado casi congelado, con el cabello envuelto en hielo y con las manos completamente hinchadas.

Ante tal situación, dicho maestro no dudó en tomar una instantánea para subirla a las redes sociales: 

En las fotos se puede ver el estado en el que llegó el niño a la escuela y fueron una gran sensación para los medios locales. Sin embargo, pocos sabían la razón por la que Wang no se rindió hasta poder llegar aquel día.

Es verdad que muchos chicos se burlaron de él en su llegada debido a su apariencia, pero Wang estaba convencido que valía la pena y que aquel día no podía faltar al examen final por el que tanto se había esforzado.

Fuente: blurstyle.com (manos hinchadas de Wang)

Sus ganas de superación fueron más fuertes que cualquier condición meteorológica e hizo algo que muy pocos de su salon habrían hecho en su lugar. La imágenes se viralizaron y Wang ahora ha contado con algunas donaciones que le ayudarán.

Sin dudas, la historia de este pequeño niño nos da una gran lección, y es que, no existen obstáculos, excusas o algo que nos detenga; si de verdad lo queremos iremos por ello, así tengamos que morir en el intento. ¡Este niño es todo un Super Humano!

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(YF)

Fuentes: amomama.us/elpais.com/infobae.com.