¡Hola amigo! Ser padre no es una tarea fácil, pues quien lo es, sabe que siempre estamos lidiando con situaciones difíciles para darles lo mejor a nuestros hijos.

Tal es el caso del hombre de la siguiente historia, quien con sus actos ha dejado demostrado, que no hace falta ser la persona más fuerte o más adinerada para ser el héroe de sus hijos. Estoy seguro que te inspirará. Quédate hasta el final y comenta.  

Este vigilante de seguridad siempre quiso lo mejor para su hijo:  

Fuente: scoopwhoop.com

Nacer en la pobreza la mayoría de las veces no es nuestra elección, sin embargo, nos quedan dos alternativas: vivimos buscando la alegría en el trabajo duro o nos condenamos al fracaso eterno de la carencia. 

Y es que, cuando hablo de carencia, no me refiero solo a la falta de cosas materiales, sino a la falta de espíritu y de alma. Precisamente dos cosas no le faltan al hombre de esta historia, pues aunque su vida fue difícil, siempre se mantuvo firme.

Después de que a los 18 años una sequía atacó a su pueblo, él decidió buscar otras oportunidades: 

Una vez que este padre vio frustradas las posibilidades en su pueblo natal, decidió mudarse a Mumbai (Bombay), India, donde pronto empezaría a trabajar en la una oficina de correos, un lugar en el que podría ganar dinero para mandar a casa.

Fuente: scoopwhoop.com

Luego de mucho años trabajado alí (casi la mayoría de su vida adulta), este hombre decidió sencillamente continuar sus labores. Su motivación era clara: Él debía trabajar para seguir procurando por el bienestar de sus hijos.

Al respecto ha llegado a decir: 

«Trabajé en esa oficina de correos toda mi vida. Me retiré hace unos años, pero luego tomé un trabajo como vigilante aquí porque dos de mis hijos todavía están estudiando y mi mayor temor es que no reciban una buena educación».

 

Pero todo en la vida tiene recompensas, y así ha quedado demostrado en su caso. Luego de varios años de trabajo duro, logró algo que cualquier padre anhela: obtuvo un resultado favorable, en la forma del registro escolar ejemplar de su hijo. 

Su reacción y su felicidad pronto la expresaría con las siguientes declaraciones a The Asian Age

«Recientemente, mi hijo fue premiado en la universidad por recibir 100 marcos tanto en ciencias como en matemáticas. ¡Incluso me llamaron al escenario para felicitarme! Estaba tan orgulloso, no pude contener las lágrimas».

Aún con esta felicidad tan grande hay algo que faltaba a la vida de este vigilante: 

Es cierto que la alegría y el orgullo que embargaba a este hombre eran elevados; sin embargo, poder llevar a su hijo a un restaurante, es un deseo que vaga en su mente y que aún no ha podido cumplir.

Fuente: scoopwhoop.com

Sobre esto ha dicho: «Todos los padres de sus amigos se llevaron a todos los niños a comer en un restaurante. Me sentí tan avergonzado que nunca podría darle ese tipo de vida; cada uno de nuestros centavos se gasta en cuotas y libros»

Pero para su hijo él ya es un heroe, y asi se lo ha hecho saber: 

«Comimos una comida sencilla en casa esa noche, todos juntos. Creo que se dio cuenta de lo que estaba sintiendo, así que después de la cena me abrazó y me dijo «gracias, baba» y todas mis preocupaciones se derritieron; sentí que estaba haciendo algo bien». Contó.

Sin dudas, esta historia nos da un gran ejemplo: todos los sacrificios que hacemos en la vida valen la pena. Y ojo, puede a veces no te lo devuelva como quisieras, pero recuerda que ella siempre paga. ¡Haz siempre las cosas bien y actúa con amor!

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(YF)

Fuente: www.scoopwhoop.com