¿Sabías que John Rockefeller llegó a ser la persona más rica del planeta? Así es, e incluso, al día de hoy este hombre se considera un símbolo de riqueza y fortuna.

Pero… ¿cuáles eran sus secretos para el éxito? En realidad muchos, sin embargo; hoy te compartiré algunas de sus más valiosas enseñanzas para que te inspires y empieces a cosechar grandes fortunas. Quédate hasta el final y comenta.

Fuente: genial.guru

1. Ten una mente organizada:

Rockefeller en más de de una ocasión llegó a comentar que una de las causas del fracaso es la falta de concentración. Él argüía, que ocupar la mente en una tarea en el momento apropiado y excluyendo todo lo demás, era un verdadero arte.

Es evidente que no se trata de ordenar tu oficina, tu hogar, o comprar la última aplicación para organizar las actividades pendientes, sino de la capacidad de la mente para lograr un mayor orden.

2. Trazarte nuevos caminos:

Ser creativo y hacer negocios fuera de lo común, fueron grandes consignas de Rockefeller. Si deseas tener éxito debes buscar nuevos horizontes, en lugar de recorrer los más tradicionales y trillados que todos conocen.

3. Ejercita tu cerebro:

John tenía rutinas muy estrictas en la cual una parte importante eran los juegos de habilidad numérica que practicaba después de cada comida. Estos juegos ayudan a organizar la mente y a mantenerla activa.

Para que puedas introducirlos a tus rutinas, podrías establecer horarios de práctica con juegos como el sudoku o de memorización. Mientras más efectúes estas practicas, más aumentarán tus habilidades cognitivas.

4. Mente fría:

Sé que esto quizás no sea tan fácil, pues, las emociones estallan y toman el control de las personas, mientras no ayudan en nada a resolver la situación que las ha provocado.

Sin embargo, ser millonario requiere de una mentalidad poderosa, por ello, no dejarse llevar por las emociones resulta supremamente esencial. Ya lo dijo un millonario: “si no controlas tus emociones, no controlas tu dinero”

5. Sacrificio:

Todo aquello que se anhela en la vida conlleva un esfuerzo extra. Recordemos que toda gran victoria implica un gran sacrificio. No tengas miedo de renunciar a lo bueno para perseguir lo grandioso.