¡Hola! ¿Alguna vez te has topado con ese alguien que no suelta fácilmente el dinero? Lo más probable es que si, pues de estas personas hay muchas; sin embargo, algunos tienden a pensar equivocadamente que estos son unos tacaños.

Y es que, quizá el término esté mal empleado, pues puede ser que la persona solo sea ahorradora. Por ello, te invito a que juntos veamos la diferencia entre ambas, para no caer en este tipo de confusiones. Quédate hasta el final y comenta. 

Fuente: Money,com

1. ¿Qué es ser una persona ahorradora?

¡Amigo!, lo primero que debemos entender, es que una persona ahorradora no es aquella que guarda por guardar, nada de eso. Simplemente, ellos se basan en preservar el dinero para invertir en objetivos que a la larga le den buenos frutos.

Es decir, este tipo de personas, podemos caracterizarlas como altamente inteligentes a la hora de usar su dinero. Algunas de sus características son: 

  1. Tienen orden y disciplina a la hora de definir de manera exacta cada uno de sus gastos.
  2. Poseen una estupenda fuerza de voluntad para no dejarse llevar por sus impulsos más predominantes.
  3. Son extremadamente confiados a la hora de atacar cualquier imprevisto que se les presente.
  4. Son personas altamente ordenadas y eso les ayuda a tener mejores maniobras., en su día a día con el dinero.

2. ¿Qué es una persona tacaña?

Bien, como ya debes intuir, el tacaño es totalmente lo opuesto al ahorrador. Y es que esta figura, por lo general, se destaca por su avaricia. Ellos tienden a guardar el dinero, aunque para ello tengan que vivir peor o perjudicar a otras personas.

En pocas palabras, mientras el ahorrador suma de a poco el dinero “por lo que pueda venir”, el tacaño lo suma solo por el gusto de tenerlo retenido para él. Y si para ese fin tiene que atentar contra el mismo, lo hace.

Algunas de  las características de las personas tacañas son:

  1. Un tacaño, por lo general, siempre habla de «no gastar», e, incluso son tan avaros, que se quejan de pagar cosas para sus necesidades más básicas.
  2. Ellos nunca quieren pagar. De una forma u otra, siempre buscan ingeniarselas para que sean otros quienes asuman los gastos.
  3. El tacaño reduce su calidad de vida por gastar menos, es decir, no compra buena comida, ni ropa, ni nada. Ellos dicen que para que vivir bien, si pueden vivir mal y más barato.

Como lo ves las diferencias son notables pero, de una forma u  otra, algunos tienden a confundirse. Asi que no seas uno más y empieza a saber que tipo de personas tener en tu vida, ¿tacaños o ahorradores? ¡Solo tú lo decides!

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(YF)