¡Hola! ¿Quieres iniciar tu negocio pero por una razón u otra no terminas de dar ese primer paso tan necesario? ¿Te gustaría saber por qué sucede esto? Si es así, te recomiendo que te sientes y prestes mucha atención.

Hoy vas a descubrir cómo tus más profundos temores te están enterrando en la miseria ¿Y sabes qué? ¡Es hora de reaccionar! Conocerlos te ayudará a trabajarlos y empezar desde ya. Veámoslos ahora. Quédate hasta el final y comenta.

1. Tienes temor de no saber por dónde empezar:

¡Amigo! Sentir este tipo de temor es normal, aun así, quedarse atrapado en el no te ayudará para nada. Y es que siendo lógicos, ¿Acaso el que duda triunfa? Lamentablemente no, o, por lo menos, no va a llegar muy lejos manteniéndose temeroso.

Sin embargo, ¡Te tengo la solución! Lo mejor que puedes hacer para empezar con pasos firmes, es fijarte en un mentor o emprendedor que pueda orientarte en el camino que has decidido recorrer. Verás que te funcionará de maravilla.

2. Eres temeroso a las críticas hacia tu idea:

El qué dirán es algo que nos ha complicado la vida por mucho tiempo a muchos, sobre todo cuando tenemos una idea genial. ¿Pero sabes qué? Esto no tiene porque seguir perturbando tu sueño. 

Olvídate de lo que dicen los demás desde ahora ¿o prefieres vivir con remordimientos por no haberlo intentado? ¡Anímate!, tu idea podría cambiar al mundo y, aunque las críticas siempre estarán allí, tu trabajo es mantenerte enfocado en lo que quieres.

3 . El miedo al fracaso:

¡Mi amigo! Todo emprendedor tiene miedo al fracaso siempre ¿Por qué te preocupas tanto entonces? Superalo y arriesgate. Si fracasas que mas da, vuelves a intentarlo con más fuerza y convicción. 

Yo mismo he entendido que la mayor motivación es el fracaso, por ello, he podido surgir y comenzar cada uno de los negocios que me he propuesto. ¡Es la hora de que tú lo hagas también campeón! 

4. No recibiendo los fondos:

Sé que para iniciar un negocio se necesitan de tres cosas muy importante: La ideas, la mano de obra y los fondos para cubrirla. Ahora bien, ¿Qué pasa cuando no tienes la liquidez para echar a andar la maquinaria? Pues tiendes a desistir de la idea.

¿Qué debes hacer entonces? Simplemente, PERDER EL MIEDO. ¿Pero el miedo a que? Pues a buscar inversores. Y es que, si de verdad quieres que tu idea prospere, debes ir a buscar el capital con intención.

Es decir, acércate a los inversores y muestrale el potencial de tu idea. Puede que algunos te rechacen, ¡Pero que importa! Tú síguelo intentando. Verás como siendo persistente pronto conseguirás la ayuda necesaria. 

¡Ahí los tienes campeón! Utiliza estos sabios consejos y da el salto de fe. Si funciona, ¡perfecto!, lo has logrado, y si no, al menos lo intentaste y te llevarás un gran aprendizaje para intentarlo con más fuerza la próxima vez.

Gracias Por Visitarnos Si Te Gustó Compártelo Con Tu Familia Y Tus Amigos.

(YF)